vie. Dic 14th, 2018

Olinto Uribe

A veces me pregunto: ¿si vale la pena tanto esfuerzo? La gente ya no lee; o si lee, interpreta mal; o se queda en los titulares y los destacados; o se fija en la forma y no en el fondo. No perseguimos a nadie, no odiamos a nadie, pero los corruptos nos gradúan de sus enemigos porque, como siempre, el culpable es el mensajero, no las acciones que los condenan. Y el mensajero lo único que intenta es contar bien una historia... Una aclaración, ¡sí odiamos la corrupción, si perseguimos a los corruptos!