mié. Nov 14th, 2018

En moto a la escuela y piques en la tarde, problematica que crece en Cundinamarca

Share this...
Share on Google+
Google+
0Tweet about this on Twitter
Twitter

En las poblaciones no solo de Cundinamarca si no del país la motocicleta se ha posicionado como el principal medio de transporte. La razones su fácil forma de adquisición, bajos costos de mantenimiento, agilidad en los desplazamientos y economía a la hora su mantenimiento convierten en la mejor opción para movilizarse.

Si hablamos de motos en municipios de tierra caliente o templada, que en el Departamento son casi un 60% por ciento, el tema toma otros matices. En estos municipios se percibe como estos aparatos en muchos casos son conducidos por menores de edad sin el cumplimiento de requisitos legales para hacerlo.

Esta muy de moda que los “muchachos” tengan su moto para ir a estudiar, lo cual en comillas esta bien, pero lo que en verdad se está propiciando es una bola de nieve con múltiples problemáticas bajo el amparo de las autoridades municipales.

“Son pelaos que vienen del colegio…van para sus casas, no los molesto porque seguramente tendría que inmovilizarlos a todos, pues sé que ninguno tiene licencia para conducir y pocos llevan casco. Además la consigna que tenemos desde la Alcaldía es ser flexibles con el tema”. Declaró Ordoñez, un patrullero de policía de una población cundinamarquesa de cual me reservo el nombre para no estigmatizar la labor de las autoridades.

Como Pedro por su casa

Ahora, si le ponemos más sal al huevo, en las tardes la motocicleta se constituye en algunos casos en las tardes como instrumento recreativo por parte de los menores, causando accidentes en algunos casos de gravedad. Los piques ilegales y altas velocidades en los cascos urbanos de los municipios son el pan y dolor de cabeza de las autoridades diariamente.

Tomemos por ejemplo la reciente muerte en el municipio de Villeta de una mujer de 34 años causada por el choque de una moto que pasaba en una caravana a toda velocidad. Según los habitantes de la vereda El Naranjal, ubicada cerca del casco urbano del municipio, están cansados de los piques ilegales que aseguran se realizan por lo menos dos veces a la semana.

Lo que me resulta cierto es una problemática creciente que pocos quieren atajar, pues evidentemente se tomarían medidas anti populares. Me pregunto lo de siempre…¿el fin justifica los medios?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *