mié. Ene 23rd, 2019

Ginseng, la maravilla de oriente

Share this...
Share on Google+
Google+
0Tweet about this on Twitter
Twitter

El ginseng es una de las raíces milenarias más populares en la actualidad. La admiración de esta planta no es en vano; se trata de uno de los productos medicinales más versátiles del mercado. Se conocía desde hace siglos en la medicina oriental, pero sus beneficios la han extendido hasta occidente. Desde el año 3000 a.c. esta raíz, de crecimiento lento, ha sido utilizada como tónico y reconstituyente para “cuerpos débiles”.

____________________________________________________________________

Tal vez no sepan que hay varios tipos de ginseng. Sin importar la clase, todos hacen parte del genero Panax; por lo general es una planta aromática y su raíz (la parte medicinal) es de sabor inicial dulce para luego tomar unas notas amargas.

Aunque su origen es el lejano oriente (y algunas partes de Siberia y Rusia) su divulgación es tal que se está empezando a cultivar en América. Las principales variedades son la coreana Panax Ginseng; la japonesa Chikusetsu-nijin; la china Ginseng San-chi y el ginseng americano, que se está cultivando cada vez más en las regiones chinas.

Para qué sirve realmente

Habiendo hablado ya un poco del contexto y de dónde viene la mata, entremos a lo que realmente nos interesa: cuáles son los beneficios y usos de esta raíz, cuasi sagrada.

Lo primero que diremos es que es una sustancia adaptógena que estimula la resistencia al sobre esfuerzo. En realidad, la palabra adaptógeno quiere decir lo que vulgarmente llamamos: “sirve para todo”, esto significa que actúa sobre diferente órganos y sistemas.

Si bien tiene fama mundial como afrodisíaco, su utilidad es más variada. Se han hecho diferentes estudios para probar sus cualidades y aunque la evidencia científica es tan variada, mostrando diferentes propiedades, se puede hacer una lista de los beneficios más prometedores.

Tres sistemas principales

Actúa sobre el sistema nervioso central disminuyendo la fatiga, mejorando el estrés y aumentando la memoria (no obstante, algunos estudios concluyen que su mayor efecto es facilitar el pensamiento abstracto).

El sistema inmune se beneficia del Ginseng, ya que prolifera los linfocitos, aumenta los anticuerpos y se cree que tiene propiedades antivirales. En realidad los componentes del ginseng tienen habilidades de quimiotaxis (la atracción de las células por sustancias químicas).

Así, los glóbulos blancos son atraídos a un tejido cuando este produce sustancias inflamatorias. De igual manera, está la fagocitosis en la que los macrófagos al detectar una bacteria o un cuerpo extraño, se lo “comen”.

Entonces, esta raíz posee propiedades antiinflamatorias, ayudando en casos de deficiencia inmune. Por otro lado, también tiene injerencia en el sistema cardiovascular al disminuir el consumo de oxígeno del miocardio, promueve la vasodilatación y previene enfermedades cardíacas.

Además de esto, se han visto efectos anticancerígenos en algunos tumores; previene la hepatotoxicidad, ayuda en casos de diabetes tipo 2, disminuye los triglicéridos, es antioxidante, combate los radicales libres y, por último, mejora enfermedades gastrointestinales como la úlcera gastroduodenal, al proteger la mucosa.

Cómo tomarlo  

Hay dos formas: en periodos cortos de no más de tres semanas, como un tónico para mejorar la resistencia, el estrés y la concentración. O por periodos largos (con descansos de un mes) para recuperar individuos debilitados, situaciones degenerativas y pacientes geriátricos.

Viene en diferentes presentaciones: la raíz entera, ya sea en polvo o trozos (no se deben consumir más de dos gramos de polvo al día); cápsulas y tabletas; infusiones, cigarrillos, chicles, caramelos, tinturas o extractos.

Toxicidad, efectos secundarios e interacciones

Realmente el Ginseng no tiene toxicidad alguna; sin embargo, el exceso puede causar un “síndrome de abuso” que presenta síntomas de agitación, insomnio y diarrea (en especial en ancianos).

Algunos efectos secundarios que se estudian son la hipertensión (a largo plazo) y si se excede en las dosis, insomnio (sobre todo si se combina con café o té); esta es una sustancia estimulante, por lo que es mejor consumirla de día hacia las primeras horas.

Por último, siempre tengan cuidado con lo que consumen; el Ginseng está contraindicado en pacientes con exceso de estrógeno, por ejemplo, cáncer de mama o endometriosis. Y no se recomienda utilizarlo si estamos tomando anticoagulantes (warfarina), hay una posible interacción con antiinflamatorios no esteroides y se estudia si reduce el efecto de algunos opiáceos.

Por Catalina Uribe Suárez

catauribes@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *