sáb. Mar 23rd, 2019

Somos más habitantes y nos envejecimos

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Se prevé que los datos del censo de población generen polémica por las partidas para inversión frente a las de Bogotá.

Contrario al descache que tuvo el país en el censo de población del 2018, donde no se llegó a los 50 millones de habitantes, el conteo e indagación sobre cómo viven los hogares de Cundinamarca confirmó que en los últimos 13 años la región, por ser vecina de Bogotá, se convirtió en uno de los departamentos que más población atrajo.

El director del Dane, Juan Daniel Oviedo, reveló los datos más significativos tras las visitas hechas a más de 933.000 hogares del departamento, en el que por factores de precio y calidad de vida (metro cuadrado más barato y menos congestión) miles de personas han llegado a habitar no solo municipios como Chía, Funza o Mosquera, sino también Madrid, Sopó, Cajicá o Tocancipá.

Según Oviedo, el departamento tiene unos 2,83 millones de habitantes, y no 2,8 como daban las proyecciones, cifra que frente a las 2,2 millones de personas registradas en el censo del 2005 muestran que en 13 años llegaron a Cundinamarca más de 620.000 personas.

El funcionario entregó un informe detallado del ´pre-censo´ para Cundinamarca, evidenciando, como se presupuestaba, que en la región hay más habitantes y que en Bogotá menos de los que se esperaba.

Esta situación hace prever una polémica con el alcalde Enrique Peñalosa, quien discutió porque esto le trae problemas presupuestales a futuro y, adicionalmente abre el interrogante sobre cómo se ajustarán los diferentes indicadores y planes del Estado para Madrid, Funza, Mosquera, Chía Cota y a otros municipios como Tenjo, La Vega o Tocancipá.

Mientras Bogotá tiene un 33 por ciento de casas, Cundinamarca casi duplica este porcentaje con el 61 por ciento.

Cundinamarca frente a Bogotá

De acuerdo con Oviedo, mientras Bogotá tiene un 33 por ciento de casas, Cundinamarca casi duplica este porcentaje con el 61 por ciento. En cambio, en Bogotá hay 60 por ciento de apartamentos y en Cundinamarca el 34 por ciento.

La única excepción a esta regla es Soacha donde la cantidad de apartamentos supera las casas, con un 45 por ciento en residencias y 56 por ciento en apartamentos.

Al revisar la composición de los hogares se evidencian los reflejos del cambio poblacional, en el sentido de que somos más, pero con unidades familiares con menos bocas que alimentar. En el 2005 los municipios tenían hogares entre 3,6 y 4,1 integrantes, pero ahora el tamaño que los compone está entre 2,5 y 3,1 miembros. Un ejemplo claro es el municipio de Jerusalén, que en 2005 tuvo 3,5 personas por hogar y ahora 2,1 integrantes componen las familias.

De acuerdo con Oviedo, todo esto ayudará a que los alcaldes establezcan sus prioridades y sus necesidades. Por eso, para febrero se les entregará un ´geovisor´ que les permitirá observar cómo está su municipio en temas de vivienda, el comercio, el turismo y las iglesias. De esta forma podrán establecer cuáles son los sitios ideales para lo que requieran o las necesidades de infraestructura.

Por medio de ese sistema podrán observar en detalle cómo está planificado su municipio y así ayudar a la comunidad en general, lo que les permitirá saber dónde colocar una peluquería o saber dónde hay más hombres, más mujeres, más familias, entre muchos otros temas.

Estamos viejos

Cundinamarca, curiosamente, se parece mucho al país, es decir, está envejeciendo a la misma velocidad que envejece todo el conjunto poblacional de la Nación y su composición es parecida.

En efecto, el número de personas mayores de 65 años de Cundinamarca es de 9,2 por ciento, igual que el país en general.

En cuanto al más que preocupante fenómeno migratorio de venezolanos, el censo arrojó que en el área nacional, de 45.5 millones de habitantes unas 801.043 personas dijeron que vivían en Venezuela; no necesariamente son venezolanos porque pueden ser colombianos que en algún momento se fueron para allá y retornaron.

Y, de esta última cifra, el 5,2% hoy está en Cundinamarca, lo que no deja al departamento como líder de este fenómeno, teniendo en cuenta que en los primeros lugares están Bogotá, Atlántico, Norte de Santander y luego sí Cundinamarca.

Además, mientras en el 2005 el 30,8 por ciento de los habitantes estaba entre los 0 y 14 años, en el 2018 el porcentaje bajó al 62 por ciento, mientras que la gente entre 15 y 64 años pasó de representar el 62 por ciento del total en el 2005 a ser el 68,6 por ciento en el 2018.

El número de personas mayores de 65 años en Cundinamarca es de casi el 10% por ciento, igual que el país en general.

¿Quién manda en la casa?

Cuando se revisa cómo se ven los hogares del departamento la jefatura de hogar pasó, del 30 por ciento en 2005 de ser la mujer, al 34 por ciento en el 2018 en manos de la dueña del hogar.

Sin embargo, aún prevalece el hombre, cuya cuota en el en 2005 era el 66 por ciento y en 2018 del 62 por ciento.

En cuanto a personas que viven solas en el país, el 18% de los hogares están conformados por un individuo, pero en Cundinamarca el porcentaje está en el 20 por ciento, influenciado por los municipios que colindan con Bogotá, en los que personas solas que trabajan se fueron detrás de la empresa donde laboran o que la persona simplemente decidió vivir sola en un municipio cercano a la capital.

Cundinamarca presenta prevalencia de esos hogares unipersonales en relación con el resto del país: hombres 61% y mujeres solteras 39%.

Según el Censo 2018, el 34 por ciento de la jefatura de los hogares está en manos de las mujeres.

Cambios en los municipios

En los municipios más distantes de Bogotá también hubo cambios y entre esos está Villeta. El municipio panelero en el 2005 tenía por debajo de 25.000 habitantes, es decir, en inversión estaba en el sistema general de asignaciones en el régimen de propósito general. Ahora, preliminarmente, Villeta tiene más de 25 mil habitantes (25.692).

Entre tanto, un municipio que tuvo un cambio drástico fue Mosquera, que de albergar en el 2005 a 63.500 habitantes ahora tiene 127.000; igual pasa con Madrid, que en el 2005 tenía 60.220 ciudadanos y ahora la cifra está en 109.000 individuos, es decir un 60 por ciento más.

Entre tanto, en Cajicá la población subió 83 por ciento en los últimos 13 años, superando los 80.000 habitantes, mientras en Cota la población subió casi un 60 por ciento en el mismo lapso.

 

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