vie. Jul 19th, 2019

Desde Sesquilé comienza nueva batalla por el mercado cervecero

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Desde la planta de 51,6 hectáreas en esta población, Central Cervecera de Colombia inicia su operación para lograr hasta el 15 % del mercado del país, con siete marcas.

Como sucedió hace más de 20 años, cuando desde el municipio de Tocancipá la Organización Ardilla Lülle (OAL) retó el monopolio cervecero de Bavaria con la Cervecería Leona (que fue comprada finalmente por esta última), desde Cundinamarca el grupo empresarial dueño de Postobón vuelve a retar la hegemonía de una compañía que hoy controla la firma AB Inbev, de capitales de Bélgica y de Brasil, y que es el primer productor mundial de un preciado líquido para todos los consumidores del altiplano cundiboyacense.

Ahora, la apuesta es la misma, pero el lugar y el esquema de competencia son diferentes. Para apuntarle a ganar progresivamente una participación de mercado cercana al 15 por ciento, la OAL se asoció con la chilena Compañía Cervecerías Unidas (CCU), que tiene entre sus principales socios nada más ni nada menos que a Heineken, otro de los grandes íconos de la cerveza a nivel mundial.

Así, desde hace tres años Postobón y CCU se embarcaron en un proyecto llamado Central Cervecera de Colombia (CCC), para la construcción de una planta de producción en el municipio de Sesquilé, que con una inversión de 400 millones de dólares (monto que no se veía en el sector de alimentos o bebidas en los últimos 10 años), nace con una capacidad anual de producción cercana a los 23 millones de hectolitros.

Mientras la planta entraba en fase de producción, CCC se dedicó a mover el mercado importando no solo Heineken, sino otras marcas reconocidas como como Tecate, Miller Lite, Sol, Coors Light y Miller Genuine Draft, alcanzando por ahora una cuota de mercado del 1 por ciento.

Y ahora, con el lanzamiento de la cerveza Andina, Postobón y CCU comienzan a desplegar la segunda fase de su estrategia, que consiste en la producción de esta marca y la fabricación progresiva en Sesquilé de las demás marcas, generando aproximadamente unos 1.000 empleos.

“En Central Cervecera de Colombia nos inspira dinamizar el mercado cervecero brindando nuevas opciones, experiencias y posibilidades para todos”: Mauricio Medina Yepes, presidente de la firma.

Pulso por los mercados

De acuerdo con estimaciones de Bavaria, la nueva puja por la preferencia del paladar y de la garganta de los consumidores se da en momentos en que el consumo de cerveza por habitante decreció de 45,6 litros en el 2016 a 44 litros en el 2018, debido a factores como la reforma tributaria y el aumento en las lluvias, posterior al fenómeno del Niño del 2015-2016, lo que hace que los consumidores beban menos.

Y uno de los principales mercados donde se librará esta competencia será precisamente la zona de Cundinamarca y Boyacá, en la que los retos son más altos ya que se estima que en la región el consumo de cerveza por habitante es de 56,3 litros al año, nivel todavía muy distante al de los países de mayor consumo, que superan los 145 litros por habitante.

Entre tanto, en la zona de Antioquia y del Eje Cafetero es donde menor consumo per cápita se registra, con 36,6 litros en el 2018, un nivel bajo que se da por la fuerte competencia que representa el aguardiente en esa zona.

En su mejor momento, en los años 90, la cerveza Leona, de la Organización Ardila Lülle, llegó a tener el 35 por ciento del mercado en Cundinamarca y Boyacá, y el 10 por ciento en el nivel nacional.

“En Central Cervecera de Colombia nos inspira dinamizar el mercado cervecero brindando nuevas opciones, experiencias y posibilidades para todos. Andina es Colombia en una cerveza, una propuesta que nos representa a todos y que nos permite seguir avanzando hacia nuestra visión: ser la compañía cervecera preferida por los colombianos”, aseguró, durante el lanzamiento de la marca, Mauricio Medina Yepes, presidente de la firma.

Apuesta colombiana

Según CCC, la producción de Andina se hizo con una fórmula totalmente nacional, bajo la cual se creó una cerveza tipo lager (rubia), que trae una propuesta de calidad superior a su categoría y en la cual los consumidores podrán encontrar un gran sabor, color y precio justo, que rondaría los 2.000 pesos.

A través de CCC, en su alianza con CCU, la Organización Ardila Lülle tiene cerca del 01 por ciento del mercado, con la marca Heineken, de acuerdo con la firma Euromonitor International y, adicionalmente, tiene otro 0,3 por ciento del mercado, con la marca norteamericana Molson Coors, que se hace en Colombia, pero por parte de Bavaria.

Pero una vez termine esta negociación, la producción de esta cerveza pasará a la nueva fábrica de Central Cervecera de Colombia en Sesquilé. Como se recuerda, desde el 2016 CCC compró los activos de la firma antioqueña Artesana Beer Company (ABC), relacionados con la marca 3 Cordilleras.

Por su parte, días previos al lanzamiento de las nueva cerveza, Bavaria revivió la Malta Leona y cambió la imagen de Águila, su principal cerveza, que en Andina encontrará la imagen de un cóndor dispuesto a competirle por la preferencia de los consumidores.

De acuerdo con Medina Yepes, para la penetración y distribución de los productos se cuenta con el desarrollo del inversionista local, Postobón, que durante más de 110 años ha consolidado capacidades logísticas y una red robusta para llegar todos los puntos geográficos de Colombia.

Por Ingrith Rodríguez Peña    economicas@periodicoelector.com

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