jue. May 23rd, 2019

Camioneros, a no dejar pasar el chance de chatarrizar y cambiar su vehículo

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El Gobierno expidió las normas para renovar el parque automotor de carga, que otorga incentivos hasta para aquellos transportadores que tengan sus viejos camiones parqueados.

‘El que quiera más, que le piquen caña’, dice el refranero popular. Y, a juzgar por las recientes medidas adoptadas por el Ministerio de Transporte para los transportadores de carga, llegó el momento para que, de una vez por todas, este sector y el país en general, cambie el vetusto parque automotor que, además de longevo, genera afectaciones al medio ambiente, a la movilidad e, incluso, a la seguridad vial.

En los últimos años, según las cuentas de la entidad, se chatarrizaron solo 1.800 camiones por año (unos 30.000 vehículos). Ahora hay que desintegrar otros 56.000, de los cuales 42.780 son de servicio público y 15.937 están en manos de particulares, que los usan para desplazarse por las carreteras principales, departamentales y municipales, de un total cercano a los 147.000, que circulan en el país según las cifras de Registro Único Nacional de Tránsito (Runt).

Según explicó la ministra de Transporte, Ángela María Orozco, desde julio comienzan a regir las normas para las personas que quieran renovarlos, salirse del negocio o entrar al mercado, con un presupuesto contemplado de 300.000 millones de pesos, solo en el 2019.

Los que se jubilan

Apegados a la norma, para los dueños de uno o dos camiones, con más de 20 años de actividad y de al menos 10,5 toneladas de peso, que quieran retirarse de la actividad, el nuevo Programa de Modernización del Transporte Automotor de Carga (PMTAC), les dará la totalidad del reconocimiento económico por su vehículo.

Por ejemplo, al propietario de un vehículo de tres ejes el Gobierno le girará 101,3 millones de pesos; pero el beneficio solo durará los dos años de vigencia de la norma, ya que el monto de pago por dichos camiones comenzará a bajar de manera gradual.

Pero los que quieran gozar de este beneficio deberán demostrar que sí están actualmente ejerciendo, teniendo en cuenta que para acceder al pago, su vehículo debe acreditar el pago de tres años del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (Soat), así como al menos tres revisiones técnico-mecánicas durante los últimos cinco años.

Los añejos sin valor

Otro de los atractivos del plan, según el Ministerio de Transporte, es que los camiones más viejos, que por su antigüedad y obsolescencia hoy no tienen ningún valor comercial llamativo, ahora sí lo tendrán.

Esto porque el PMTAC prevé que los propietarios que quieran desintegrarlos, también durante los dos primeros años de vigencia de la norma, recibirán hasta el 40 por ciento del valor del automotor.

Y es que por todo el país circulan un número importante de camiones que fácilmente pueden tener más de 40 años, no prestan ningún servicio, no figuran en el Runt, ni tienen Soat o revisión, por lo que técnicamente no tendrían derecho a nada.

Para estos camioneros, el Gobierno tiene dos opciones: que los desintegren y les dan el dinero, o que los vendan a alguien que esté interesado en comprar un camión nuevo, sin pagar el IVA.

Por ejemplo, para un camión de tres ejes, su dueño recibiría 40,5 millones de pesos y las transacciones privadas que se hagan para ponerlo como ‘cace’ de uno nuevo de otro transportador, deberían superar ese valor.

Entre tanto, quienes tienen vehículos de menos de 20 años y quieren estrenar, tendrán una exención en el IVA del vehículo nuevo, pero deben pagar una contribución ambiental del 15 por ciento, lo que para un camión de tres ejes equivaldría a unos 47,8 millones de pesos.

Los que quieren seguir

Los propietarios que quieran seguir trabajando, pueden aplicar, según la norma, a una renovación.

En este caso, al desintegrar el camión viejo el programa reconoce la mitad de su valor, es decir, unos 50,6 millones de pesos para un vehículo de tres ejes. Ese porcentaje también aplica durante los dos primeros años de vigencia y luego comienza a bajar.

Pero, adicionalmente, el camionero recibe la exención del IVA del 19 por ciento, con lo que, si un camión nuevo cuesta unos 380 millones de pesos, la persona pagaría 60 millones de pesos menos. En otras palabras, tendría 111 millones de pesos a su favor, sumando la exención de IVA y el reconocimiento económico.

Varias entidades financieras ven con buenos ojos el tema, entendiendo que una persona que quiera renovar su vehículo, chatarrizando el que posee, llega siendo prácticamente dueño del 35 por ciento de su nuevo camión, lo cual permite que el automotor sirva como garantía y le puedan prestar.

Los que debutan

Para quienes buscan ser parte del mercado del transporte de carga por carretera, desde el mes de julio deberán pagar una contribución ambiental equivalente al 15 por ciento del valor del vehículo.

Esta norma es una transformación de la anterior figura de póliza para chatarrización, a la cual las personas se acogían comprometiéndose a desvincular un camión viejo en el término de 18 meses, pero que en la mayoría de los casos no se cumplió.

El Ministerio de Transporte dijo que el nuevo programa será administrado a través de una fiducia y que la desintegración de los carros se logrará en 90 días calendario, en un proceso que solo se dará en nueve etapas.

¿Y a los que tienen tres o más camiones?

Si bien el plan se concentró en darles los incentivos económicos y de crédito a los pequeños empresarios, dueños de uno o dos vehículos de carga, en el sector quedó la duda de cómo se beneficiarán aquellos propietarios que tienen tres o más vehículos.

Para estos propietarios, una resolución que reglamenta el decreto, plantea que las empresas ‘grandes’, dueñas de tres o más vehículos de carga, puedan comprarles los camiones viejos -de más de 20 años de uso y de 10,5 toneladas de peso-, a los ‘pequeños’ propietarios, de uno o dos vehículos con esas características.

A cambio, los pequeños propietarios podrían comprar un camión usado a estas empresas, pero no tan antiguo.

Así, se busca tener una renovación en forma de cascada, impulsando que los ‘pequeños’ que no puedan acceder al crédito para comprar un camión completamente nuevo, sí tengan la posibilidad de tener uno con menos años.

Por su parte, las empresas podrían matricular un camión completamente nuevo, ahorrándose el pago de la contribución ambiental planteada en la nueva norma, después de chatarrizar el vehículo que le compraron al pequeño empresario.

Por Ingrith Rodríguez Peña economicas@periodicoelector.com

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