mar. Jun 18th, 2019

20 años de Jóvenes Constructores de Paz

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Nos encontramos para conmemorar 20 años del inicio del protagonismo de la juventud de Cundinamarca a través de la Red de Jóvenes Constructores de Paz.

En 1999 tembló en el eje cafetero, fue la evacuación de San Cayetano y en la institucionalidad de Cundinamarca nacía la Secretaría de Desarrollo Social y uno de sus programas más importantes el de juventud.

Miles de jóvenes se movilizaron en Cundinamarca – Festivales por la paz y la vida- , la consigna la búsqueda y la construcción de la paz.

Reconocido como el programa de juventud del año en el 2000 por el periódico el Espectador y visibilizado producto del liderazgo de los jóvenes se convirtió en la apuesta de mayor protagonismo hasta la fecha en materia de construcción e implementación de política pública para la juventud en nuestro departamento, objeto de estudio académico y de experiencia exitosa.

MALOCA 99

La Unesco, desarrollo un proyecto llamado Jóvenes por la Paz.

En 1999 se celebró en Melgar Tolima MALOCA 99 evento promovido con el fin de impulsar la capacidad de liderazgo y protagonismo de los jóvenes en la construcción de la paz de América Latina, debido a las difíciles situaciones que enfrentan los jóvenes en sus países.

Maloca 99 -en alusión a la reunión de los indígenas tukanos, comunidad colombiana ubicada en el trapecio amazónico-, en el que se busca alcanzar consensos a través de una convivencia interactiva.

Maloca significa el centro de una colectividad, en el que nace la cultura. Es el lugar donde se transmite sabiduría, pensamientos, religiosidad, respeto al entorno, historias, mitos y creencias.

En Maloca 99 asistieron Germán Bula, ministro de Educación; Juan Manuel Galán, viceministro de la Juventud; y Augusto Ramírez Ocampo, consejero especial de la Unesco, participaron 5 jóvenes de Cundinamarca y el Asesor de Juventudes.

Esa iniciativa fue apoyada estratégicamente por el Gobierno Departamental en las administraciones de Andres Gonzalez Díaz y especialmente en la de Alvaro Cruz Vargas.

El proceso derivó en la construcción participativa de una política de juventud (que trasformó las propuestas juveniles en líneas institucionales) y la creación de una instancia publica departamental para ponerla en marcha (institucionalización del proceso), así como, la formalización de la Red en una Corporación que coadyuvó al Departamento en la implementación de la política construida por los mismos jóvenes.

El movimiento juvenil y su novedosa interacción con el Gobierno Departamental, además de ser estudiada académicamente como ejemplo de innovación social, generó innumerables impactos, entre ellos una profunda sensibilización a nivel municipal sobre el papel de los jóvenes en el desarrollo, un posicionamiento de Cundinamarca a nivel nacional e internacional en asuntos de juventud, y la instalación de muchos procesos juveniles de todo tipo a nivel local, muchos de ellos aun en funcionamiento.

No obstante los logros, también se generaron numerosas lecciones aprendidas, que son la que precisamente deben ser retomadas por el Gobierno Departamental y por las nuevas generaciones, para ser tenidas en cuenta en el diseño y puesta en marcha de los nuevos programas institucionales, entre ellas: i) desbordar el enfoque de líderes juveniles individuales hacia el fortalecimiento de organizaciones juveniles; ii) contemplar estrategias de relevo generacional como parte de la sostenibilidad de los procesos juveniles; iii) superar el activismo juvenil transitando hacia procesos de largo plazo donde los jóvenes son protagonistas directos de trasformaciones territoriales.

“Los derechos de esas generaciones futuras son los deberes de las generaciones actuales”.

…en la diversidad yace nuestra riqueza y que la fuerza decisiva para llevar a cabo esta tarea se encuentra en la unidad. La tolerancia y la capacidad de compartir resultan hoy más necesarias que nunca para garantizar un futuro de paz y libertad para todos los seres humanos” Augusto Ramírez Ocampo en Maloca 99- Jóvenes protagonistas de la Paz, citando a Federico Mayor presidente de la UNESCO. Melgar Tolima 1 de mayo de 1990.

“Jóvenes Constructores de Paz de Cundinamarca productores de desarrollo”

Los jóvenes pueden contribuir al progreso de su región, para lo cual resulta indispensable generar espacios de encuentro en los que sean escuchados y tomados en cuenta. Tal es el espíritu de la iniciativa Jóvenes Constructores de Paz de Cundinamarca, que se gestó en 1999 y constituye ahora un importante motor de desarrollo para nuestros municipios y veredas.

Ser un joven constructor de paz significa tener un verdadero compromiso con la vida, con el Departamento y el país significa tener sueños e ideales; es proyectar el futuro para las nuevas generaciones de cundinamarqueses y comenzar a moldearlo en el presente; es reconocerse como sujeto generador de transformaciones

El proceso que llevo a la conformación de los jóvenes constructores de paz de Cundinamarca se inició en 1999, cuando algunos muchachos participaron en forma espontánea en eventos como el encuentro latinoamericano de jóvenes protagonistas de paz MALOKA 99, la celebración del día iberoamericano de la juventud (que se llevó a cabo en la plazoleta de la Gobernación de Cundinamarca y en 12 países simultáneamente) y los primeros festivales juveniles por la paz y la vida, que congregaron diferentes actores sociales en 90 municipios del departamento el 9 de septiembre de 1999.

La academia y los contactos internacionales fueron fundamentales para dar los primeros pasos. Más de 150 líderes de 70 municipios se reunieron a finales de 1999 en Mesitas del Colegio durante tres días con un selecto grupo de académicos, entre los cuales destacamos al padre Fernand Gonzalez del CINEP (Centro de Investigación para la Educación Popular), al Padre Gabriel Izquierdo Maldonado (asesor de proyectos del Instituto Pensar de la Universidad Javeriana) y al exministro de agricultura Rafael Echeverry. Dicho encuentro permitió consolidar y trazar los derroteros del movimiento juvenil.

Dada la inquietud manifestada por los jóvenes, la Secretaría para el Desarrollo Social del Departamento organizó para el año 2000 una serie de conversatorios en 53 municipios, espacios de encuentro y participación que actualmente se mantienen. El éxito de los conversatorios evidenció la existencia de una comunidad juvenil que comparte intereses, problemas y sueños, a la cual ya no es posible seguir mirando como un sector problema o como meras cifras estadísticas, una comunidad que debe ser considerada un motor importante de desarrollo. Se estructuran entonces los talleres de Formación Productiva, gracias a los cuales fueron capacitados más de 700 jóvenes cundinamarqueses en áreas como las comunicaciones, el turismo, la agro industria, el deporte y la recreación, la cultura, el medio ambiente y la gestión comunitaria. Por otra parte, un grupo de 20 jóvenes viajo en el año 2001 a la Universidad del Sur de Lousiana para participar en un encuentro de capacitación en el sector productivo. Allí dieron forma a la idea de crear una organización juvenil para todo el Departamento: La Corporación Jóvenes Constructores de Paz.

La conformación de la corporación permitió a los jóvenes acceder a diversos espacios institucionales. Así el Plan de Desarrollo Trabajemos Juntos por Cundinamarca se estableció el subprograma Jóvenes Constructores de Paz, como parte del eje misional de paz y convivencia. Lo anterior permitió llevar a cabo las primeras realizaciones concretas.

Los Jóvenes Constructores de Paz participaron en las ferias nacionales de trabajo juvenil llevadas a cabo en Corferias en los años 1999 y 2001. En el año 2002 se realizó la Primera Feria Regional de Trabajo para las y los jóvenes Expocamello 2002 en el Centro Comercial Bima en la Autopista Norte, evento que reunió más de 250 empresarios y generó utilidades superiores a 250 millones de pesos. La feria fue visitada por 30.000 personas aproximadamente y permitió realizar múltiples contactos. Los mejores empresarios juveniles crearon en el centro comercial el almacén Sayakuna, espacio que cuenta con el apoyo de la Fundación Bima y la Secretaría para el Desarrollo Social de Cundinamarca. En el mes de octubre del presente año participaron en Expocamello 2003, evento que reunió 200 empresas juveniles, recibió 15.000 asistentes y genero utilidades por 100 millones de pesos.

En abril de 2002 fue lanzado el proyecto de Clubes de Informática Juvenil (CIJ), que busca impulsar la apropiación de las nuevas tecnologías por parte de los jóvenes y de la comunidad en general. Allí se pueden encontrar los siguientes servicios: conexión a Internet por vía satelital, correo electrónico, cursos básicos de sistemas, bibliotecas virtuales, impresión láser y escaneo de imágenes. Dichos servicios se ofrecen a bajo costo para mantener las instalaciones, los equipos y el personal que hace posible el funcionamiento del CIJ, lo cual asegura su sostenibilidad a largo plazo. La alianza de las alcaldías, la Secretaria para el Desarrollo Social y la Corporación Jóvenes Constructores de Paz ha permitido la apertura de los Clubes de Informática Juvenil en los municipios de Ubaté, Mesitas del Colegio, San Bernardo, Gachancipá, Villeta, Funza, Sibaté, Tocancipa, Madrid y Fusagasugá.

Así mismo se promovió el proyecto RECUPERARTE, que consiste en la organización de plantas productoras de papel a partir de desechos sólidos y vegetales. El proyecto busca ocupar a la población juvenil en el procesamiento artesanal de papel, crear una red departamental de producción y comercialización de papel ecológico, y promover en la ciudadanía una cultura del reciclaje. Los municipios que actualmente cuentan con las plantas productoras de papel son: Villeta, Guasca, Sopó, Bituima, Choachi y Supatá.

También se conformó la Corporación de Turismo Entamangué, a fin de promover el turismo en Cundinamarca. Se ha capacitado jóvenes en distintos municipios del Departamento para que sirvan de guías y realicen distintas actividades de promoción turística.

En Julio de 2001 fue publicado el primer número del Visionario, periódico de circulación departamental en el que se da cuenta de los distintos proyectos y actividades de la corporación, se resalta la labor de los jóvenes cundinamarqueses destacados en las artes, los deportes y la gestión comunitaria, y se incluyen diversas informaciones de interés sobre los municipios.

También se emprendieron acciones para aprovechar los espacios de participación que garantiza la Constitución y la Ley 375 de 1997 (Ley de la Juventud). Así es como se han iniciado procesos en varias poblaciones del Departamento a fin de crear los Consejos Municipales de Juventud, espacios de encuentro y participación donde los jóvenes reflexionan sobre los problemas que los afectan, discuten las posibles estrategias para solucionarlos y determinan la manera de hacer escuchar su voz ante quienes toman decisiones. Actualmente se encuentran en funcionamiento los Consejos Municipales de Juventud de Ubaté, Quebradanegra, Sibaté y Facatativá; se están eligiendo asimismo los de Soacha, Guacheta, Lenguazaque y Vergara, entre otros.

La Juventud rural ocupo un papel importante. Se trabajó en la consolidación de espacios de encuentro entre instituciones públicas, grupos juveniles campesinos y organismos internacionales involucrados en la materia para unir esfuerzos, coordinar actividades comunes e impulsar la generación de políticas que contribuyan al desarrollo humano en el campo colombiano. En el año 2001 se conformó la Red Latinoamericana de Juventud Rural RELAJUR, lo cual permitió realizar el foro electrónico de juventud rural “Opinan los Jóvenes Rurales” en octubre de 2002, foro en el que participaron 300 jóvenes en 15 países. Después se organizó el concurso para la realización del afiche “La juventud rural una razón más para trabajar por Cundinamarca”, en el cual participaron más de 30 organizaciones juveniles.

Igualmente, la Secretaría para el Desarrollo Social apoyo el proyecto Fortalecimiento Organizativo de Grupos Rurales en el Departamento. Actualmente se lleva a cabo la primera fase del proyecto, que comprende la realización de diagnósticos en Cundinamarca con el propósito de identificar los problemas que aquejan a los jóvenes rurales, identificar líderes, motivar la conformación de grupos y promover la movilización social. Dichos diagnósticos permitirán diseñar y desarrollar proyectos productivos a pequeña y mediana escala.

UNA MIRADA AL PRESENTE Y EL FUTURO

Indudablemente, los jóvenes son hoy una oportunidad para el desarrollo del departamento. El “bono demográfico” de Cundinamarca, que implica tener una base de la pirámide poblacional constituida por niños y jóvenes, es una oportunidad histórica para el departamento, que de aprovecharse adecuadamente, le puede permitir un “salto cualitativo” en términos de empleo, innovación y productividad. Pero igualmente, si el gobierno nacional, departamental y los municipales, no emprenden políticas adecuadas, pueden profundizar los problemas juveniles (adicciones, embarazos adolescentes, panfilismo, migración rural urbana, etc.), ocasionados por la falta de oportunidades y la generación de barreras cada vez más frecuentes para su integración al mundo social, económico y político

“El sabio y el pajarito”

Cerca de un pequeño pueblo, había una casa muy sencilla, en lo alto de las montañas, donde vivía un viejo, sabio, narrador, un ser querido y respetado por todos los que vivían en esa región.

Un día, un grupo de muchachos traviesos y llenos de energía, tuvieron una idea:

“- Hoy, vamos a desacreditar a ese viejo! Vamos a demostrar que es capaz de cometer errores. Cogemos un pájaro, muy pequeño, lo ponemos en sus manos, nos acercamos y le preguntamos qué es lo que tenemos en la mano. Como él dice ser sabio, podrá responder. Aquí es donde le engañaremos: Cuando diga que es un pájaro, le preguntaremos si está vivo o muerto. Si dice que vivo, cerraremos la mano hasta matarlo y así le diremos que se ha equivocado pero si él dice que está muerto, abrimos la mano y el pájaro se irá volando. Así seguro que va a salir perdiendo “.

Y así lo hicieron. Atraparon al pájaro y se dirigieron, con euforia, a la casa del sabio. Se acercaron, todos felices creyendo en su victoria.

Uno de los chicos preguntó al viejo sabio:

“- Con las manos hacia la parte de atrás, ¿qué es lo que tengo en mis manos? . El miró, observó, pensó y después de un rato respondió. “- Un pajarito”

“- Bien hecho! -dijo el muchacho. -Ahora, dime, este pájaro está vivo o muerto “?

El anciano miró los ojos de cada uno de los chicos, y con voz serena pero llena de autoridad, dijo:

-¡Depende de ti! La vida o la muerte de esta ave está en tus manos “.

Jóvenes en tus manos esta el poder…

Por: Luis Carlos Ramírez Hernández     Asesor de Juventudes de Cundinamarca entre 1999 y 2004.

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