mar. Oct 15th, 2019

Borja, el Comandante de la vida y la convivencia

Share this...
Share on Google+
Google+
0Tweet about this on Twitter
Twitter

En Cundinamarca, las cifras de niños y jóvenes suicidas están disparadas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta frente al incremento del flagelo en este segmento poblacional, que aumentó en el planeta en un 60 por ciento. Necton Lincon Borja Miranda, comandante de la Policía de Cundinamarca, emprende una cruzada para prevenirlo, pues en lo corrido del año se han registrado 66 casos de suicidio, 12 de los cuales fueron protagonizados por menores de edad.

El suicidio está catalogado en el mundo como un grave problema de salud pública; no obstante es prevenible y curable. Por ello, es tiempo de impulsar programas concretos, en coordinación con la Administración Departamental, tendientes a disminuir los índices, así como los problemas de convivencia, hechos que vienen aumentando en Cundinamarca. De esto hablamos con el Comandante Borja.

Y es que a los cundinamarqueses nos cuesta trabajo ponernos en los zapatos de las personas que por algún motivo deciden quitarse la vida, aún más si son niños o jóvenes que apenas empiezan a vivir.

Cómo no sentir el corazón arrugado al recordar la historia de la pequeña facatativeña de 12 años, quien se ahorcó en el patio de su casa, tras una acalorada discusión con sus padres por no haber podido tener el disfraz soñado para la fiesta de Halloween.

A este impotente desenlace se le sumaron, casi de inmediato, el suicidio de otra pequeña de la misma edad, en el barrio Senderos de Funza, quien cegó su vida de igual manera; el motivo: la incomprensión familiar.

Nos cuesta entender cómo Marilyn Medina, de tan solo 15 años, decidió ponerle fin a su existencia después de una pelea con su novio. Otra menor, también del occidente de Cundinamarca, tomó la decisión de suicidarse porque sus padres no le compraron el teléfono móvil de moda.

Unos de los más recientes y dolorosos casos se presentó en municipio de Mosquera. Allí, Jennifer Coy, una preciosa joven de 19 años, a quien por algún motivo se le quebró el espíritu, se colgó del cuello en su habitación. Dejó gran tristeza y desconcierto entre sus familiares, quienes aseguraron que ella nunca mostró debilidad o intenciones de quitarse la vida.

Las cifras espantan

Estas son apenas algunas de las historias de suicidio registradas en el departamento de Cundinamarca. Y aunque es una patología de difícil focalización, la única herramienta que se tiene para combatirla es la prevención.

Según el Instituto de Medicina Legal, el suicidio es la cuarta causa de muerte en el país y la segunda entre personas de 15 a 29 años de edad. En el 2017 la cifra fue alarmante: 2.571 jóvenes, en este rango de edad, decidieron quitarse la vida.

Los datos de la OMS son igualmente espeluznantes: 800 mil jóvenes en el planeta se suicidaron durante el mismo periodo de tiempo, mientras que las estadísticas sugieren que la tasa de crecimiento de suicidio entre niños y jóvenes aumentó en un 60 por ciento mundialmente.

Empuñando banderas

El Coronel Necton Borja Miranda, comandante de la Policía de Cundinamarca, amparado en su lema personal “Salvar una vida es salvar a la sociedad”, decide tomar cartas en el asunto y desplegar los recursos humanos y técnicos a su alcance para, de alguna manera, poner ese granito de arena institucional tendiente a reducir el suicidio en el Departamento.

En palabras de Borja, se empezó por la difusión de menajes de preventivos, emitidos en las más de 140 emisoras comunitarias del territorio. La Policía de Infancia y Adolescencia, junto con el grupo de prevención de la Institución, integrado por un oficial en el grado de Mayor y varias trabajadoras sociales, juegan un papel fundamental para este propósito. Pero lo que sin duda marcará la diferencia es el fortalecimiento de la línea 123 con personal idóneo en el tema de suicidio y su enlace con teléfonos de emergencias en Bogotá.

“La Policía en muchos casos es el único referente en la comunidad y acuden a nosotros como primera instancia. Aprovechando esta condición, la Policía de Cundinamarca pretende establecer su propia ruta para atender a personas en riesgo suicida o a quienes conozcan de alguien que lo esté. De esta manera podemos ser puente entre esta gente y las entidades encargadas de brindarles apoyo (Entidades Prestadoras de Salud, EPS) y la atención médica que requieren en estos inconvenientes”, explica el Comandante Borja.

Redes sociales, un factor determinante

Delia Castro Rincón es líder del área de salud mental de la Policía Nacional y un apoyo clave para Borja en su altruista propósito en la prevención del suicidio.

Según la experimentada profesional, las redes sociales son hoy por hoy el factor de riesgo que más influye cuando un niño o un joven piensan en quitarse la vida. La soledad, el bulling o matoneo, el consumo de alcohol y drogas alucinógenas, las familias disfuncionales, la falta de identidad sexual o ser parte de la población LGTBI, son variables de riesgo, que sin duda influyen en la población más joven. Para el caso de los adultos, los problemas económicos y sentimentales siguen punteando a la hora de decidir ponerle fin a la existencia.

“El joven o el niño hoy en día están muy solos y se la pasan inmersos en las redes sociales, expuestos a todos los peligros y confusión en los temas de moda o los juegos -en especial los que sugieren el cumplimiento de retos-. El trabajo que se viene haciendo como policía en básicamente comunitario, en donde tratamos de involucrar a los chicos en deportes y fortalecemos la red de apoyo primaria, que es la familia. En ella es donde empiezan y tienen solución la mayoría de los problemas”, argumenta Delia Castro.

¿Cómo funciona la red de apoyo?

Richard Mejía, oficial en grado de Mayor, jefe del área de prevención de la Policía de Cundinamarca, explica que el Comando del Departamento cuenta con líneas transversales para la prevención del suicidio, como son las violencias contra la mujer y de género así como la atención a comunidades vulnerables (negritudes, LGTBI, etc.).

“El suicidio no se puede focalizar, para impactar, como si fuera una enfermedad general y hay que tener en cuenta que en cualquier municipio nos puede causar una muerte. Por ello, en las 116 poblaciones vamos a crear estrategias de prevención, utilizando algunas capacidades institucionales. Para ello, tocamos puertas, públicas o privadas, que también son responsables del tema”, declara.

Con la campaña Salve una vida, desde el 123, se activa la red de emergencias; el oficial de Policía le indica a dónde debe ir; de allí se remite al médico, donde el consultante empieza a recibir apoyo psiquiátrico si es necesario. Y en casos donde haya que actuar de manera rápida, la Policía también les facilita la iniciación del proceso.

‘La línea de vida de Cundinamarca’ es la 123 y el móvil es el 321-2480377. En Bogotá cuentan con la 106 ‘el poder de ser escuchado’, una línea en donde se puede apoyar a la persona en riesgo suicida o a quien conozca de alguien que lo esté.

Cundinamarca, líder en seguridad, pero…

El Coronel Borja Miranda tiene claro que el departamento es ejemplo en convivencia y seguridad ciudadana en el ámbito nacional, lo que se debe, según él, al trabajo en equipo entre la Policía de Cundinamarca y la Gobernación bajo el lema “Unidos podemos más”, como ingrediente de éxito que ha permitido que la institucionalidad llegue a los territorios.

A Cundinamarca la afectan principalmente delitos contra el patrimonio, siendo el hurto en todas sus modalidades el mayor índice de inseguridad; seguido de las lesiones personales, el homicidio y extorción.

“Tengo la tarea de seguir reduciendo las estadísticas de criminalidad y para ello hemos establecido una ofensiva frontal contra el hurto. El robo de bicicletas y de teléfonos móviles son a hoy los de mayor reclamo por parte de la comunidad; y en ellos pondremos especial atención”, destaca el Alto Oficial.

Bandidos y traficantes, ténganse de atrás

El tráfico de estupefacientes en pequeñas cantidades presenta resultados importantes en su disminución. Este delito está priorizado estratégicamente desde la Gobernación para su ataque frontal, debido a su impacto devastador y a los múltiples delitos conexos que genera.

Razón por la que el Coronel insiste en que “no hay que ceder; hay que seguir combatiendo con fuerza el microtráfico; para eso hemos creado una línea de acción estratégica llamada Grupo de Operaciones Especiales de Cundinamarca (GOES), que se enfocará en atacar, en las diferentes regiones, este delito en todas sus modalidades. El grupo integral lo componen 200 efectivos policiales, expertos en maniobras rurales y urbanas, apoyados en tecnología de punta, además de una sofisticada red de inteligencia”.

Cerrándole el grifo al “gota a gota”

Otro delito que crece a pasos insospechados en Cundinamarca es el de la usura o el llamado “gota a gota”, que viene azotando a los habitantes más vulnerables del departamento en sectores como el del comercio y de estratos bajos, en donde el dinero fluye diariamente.

“Para combatirlo, se requiere de una denuncia por parte de quien solicita el dinero en préstamo, pues al gota a gota se llega de manera voluntaria. Por eso es tan difícil judicializarlo”.

“Desde el punto de vista policivo recomiendo no recurrir a estos prestamistas y agotar los canales de las entidades financieras o entes legalmente constituidos para este fin. Estamos combatiendo este delito de “oída”, adelantando procedimientos en los sitios en donde se pueden encontrar dichos “negociantes”, incautándoles los formularios y talonarios de los que se valen para llevar el registro de la ilícita actividad. Lo hacemos para que los ciudadanos confíen en la institución y quieran generar denuncia”, argumenta Borja Miranda.

Por su parte, con el fin de atacar este flagelo y generar estrategias de apoyo a los más pobres, la Gobernación creó la línea de crédito “Paz y Salvo”, a través de la Corporación Social de Cundinamarca, a la que podrán acceder todos los habitantes del departamento de estratos bajos, sin importar si son o no funcionarios públicos.

A Soacha hay que aplaudirla, no estigmatizarla

No nos digamos mentiras, a muchos de nosotros nos brota por los poros el amor por la tierra del cóndor y el pecho se nos hincha cuando nos llaman cundinamarqueses. Pero la demora es que se nos nombren a Soacha o cualquiera de sus problemáticas para que simplemente miremos hacia otro lado por creer que lo que pase “allá” no es con nosotros. Pues miren ustedes, una percepción muy distinta y además esperanzadora es la que tiene el Coronel Borja acerca de esta municipalidad.

“Soacha hoy en día es un referente en el cómo reducir los índices delictivos y el cómo, aun siendo receptora de muchas problemáticas y migrantes, se ha consolidado como un centro poblacional importante. Lastimosamente, ha venido siendo estigmatizada por la violencia e inseguridad, pero analizando los últimos tres años, la reducción del delito en sus distritos es muy significativa; allí se ha construido seguridad y hay un sentido de pertenencia muy importante”, sostiene el policía de mayor rango en Cundinamarca.

Con números en mano, Necton Borja explica también que la reducción del delito en la población fue de un 40% en relación a los años inmediatamente anteriores y que, aunque existen muchos factores que afectan la seguridad ciudadana y una presencia marcada de la delincuencia, la Alcaldía viene priorizando en las comunas sus principales aristas de afectación.

¿El Plan Frontera si funciona?

La quema de un bus en inmediaciones del municipio de Venecia, el anuncio de muertes selectivas en Pandi y el reciente secuestro de un comerciante en Chía por parte de disidencias de grupos ilegales no dejan de preocupar; la razón: nos acostumbramos a vivir en relativa paz y tememos por el reingreso de la violencia a nuestra patria chica.

“En la zona del Sumapaz tenemos un plan frontera debidamente trazado en donde no tenemos estructuras de crimen organizado o grupos al margen de la ley, residuales o terroristas. Nos cuidamos de las afectaciones exógenas de los grupos que consideren atractivo llegar por el Sumapaz a Bogotá o Cundinamarca. En este Plan mantenemos el territorio bajo control con constantes operativos coordinados con el Ejército y los distintos departamentos que conforman nuestra zona fronteriza”, responde el Comandante.

El éxito del Plan Frontera se debe también a la atención del componente social, que de la mano del gobernador Jorge Rey, se trata de mejorar y proteger, apostándole a los municipios que antiguamente sufrieron la violencia y que hacen parte de la zona de frontera, que hoy están en la senda del postconflicto.

A los hombres y mujeres policías que trabajan por esta encantadora tierra: gracias por su servicio; al Coronel Borja, éxitos en sus tareas y propósitos. Dios bendiga a Cundinamarca.

Por AJRamírez    ajramirez@periodicoelector.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *