dom. Sep 22nd, 2019

“El póker” de los inhabilitados, mil y una trampas al sistema electoral.

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Hace ya bastante tiempo, un amigo de infancia, mientras jugábamos cartas me dijo: “la baraja tiene cincuenta cartas pero cincuenta y una forma de hacer trampa”; la jocosa frase describe a la perfección la capacidad del ser humano y en especial la del colombiano para encontrar la manera de no jugar limpio o de acomodar las reglas cuando así se lo propone.

La coloquial expresión describe a la perfección como algunos de los candidatos a conquistar un cargo público en las próximas elecciones de octubre, le apuestan desde ya, a engañar a un defectuoso y corrupto sistema electoral, que además, juega con cartas marcadas por parte de una dirigencia política sin escrúpulos, que se niega a reformarla.

La Procuraduría General de la Nación advirtió con prontitud, como es de ley <artículo 33, inciso segundo, de la Ley 1475 de 2011>, al Concejo Nacional Electoral (CNE) que de los 117.822 candidatos inscritos para ocupar cargos públicos a nivel nacional, 694 no podrán hacerlo por estar inhabilitados y sus inscripciones sencillamente tendrán que ser revocadas. En este “selecto” grupo se encuentran 72 personajes que pretendían elegirse en territorio cundinamarqués.

¿Entonces quien tiene el As bajo la manga?

Según el Ente de Control, se encuentra en los Registros Incompletos de varios candidatos, que suman un total de dos cientos cuarenta y siete (247) personas, sobre los cuales puede existir alguna inhabilidad vigente en el país. La calidad de incompleto del registro <artículo 174 de la Ley 734 de 2002> se refiere a aquellas decisiones que fueron reportadas por las autoridades competentes y registradas en el Sistema, pero que carecen de algún o algunos datos que permitan certificarlas, como es el caso de la fecha de ejecutoria o las sanciones impuestas.

“…(sig) Los candidatos apuntados en estos Registros no pueden ser incluidos en el listado de inhabilitados, pues el sistema no permite la certificación pertinente por la ausencia del o los datos básicos, sin embargo, se comunica su existencia puesto que las inhabilidades son un presupuesto real para no ejercer cargos públicos..(sig)”. Reza el documento dirigido por la Procuraduría al CNE.

En cristiano lo que quiere decir es: aunque la Procuraduría no lo certifique no significa que la persona no esté incursa en una inhabilidad

¡Ahora…barájemela despacio!

Para ponernos en contexto, lo primero que tenemos que aclarar es que si un candidato cuyos antecedentes disciplinarios aún no se establecen con exactitud por parte de la Procuraduría, o sea, está entre la lista de Registros Incompletos, el CNE no le puede anular la inscripción para su pretensión electoral.

Imaginémonos ahora, en sentido figurado <como dice el chavo del 8>, si el candidato X, es favorecido en las urnas y se posesiona en su cargo; dos cosas pueden pasar en su estado jurídico o disciplinario.

La primera: que los entes de control fallen a favor del funcionario electo absolviéndolo de las imputaciones, en cuyo caso simplemente sería ratificado en su dignidad y como dice el dicho: “aquí no pasó nada”.

La segunda: que el servidor público sea encontrado responsable de los cargos en su contra, y les digo con todo el conocimiento de causa que entonces se “empezará a defender como gato patas arriba”, desgastando el aparato estatal y haciendo más lenta ya una paquidérmica justicia, todo con tal de amañarse en su cargo.

Antes de poner punto final, quiero aclarar que no estoy poniendo en tela de juicio principios fundaméntales como el debido proceso o la presunción de inocencia, si no tratando de generar conciencia ciudadana para que a la hora de sufragar lo hagamos a conciencia en favor del bien común.

Un candidato que tiene fuertes imputaciones disciplinarias o judiciales en los entes de control judicial, fiscal o disciplinario no es precisamente un “santo varón” que deba ser premiado con nuestro voto y darle responsabilidades que lo ponen en una alta tentación de corromper la tarea para la cual fue elegido. En otras palabras, es poner al ratón a cuidar el queso. <<Consulte aquí la lista completa de inhabilitados>>

Por: AJRamírez ajramirez@periodicoelector.com

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