dom. Sep 22nd, 2019

Once Upon a Time in Hollywood (Érase una vez en Hollywood)

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Si hay algún director que me encante en el género de la sátira, rayando en lo grotesco y violento,¡es este! (Quentin Tarentino). Esta película no podía ser la excepción, pues muestra claramente su estilo, aunque digamos que la cantidad de sangre que corre, se demora un poquito en aparecer en la pantalla.

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Cuando vi la duración del film, me armé de un buen cafecito colombiano y mi poderoso bom-bom-bum y me fui a verla en un horario vespertino.

Siempre he admirado la manera como Tarentino cuenta sus historias y la paciencia con que construye cada escena, hasta que queda contento con lo que él, seguramente considera perfecto.

La nostalgia hecha tiempo presente

Hay muchos elementos de nostalgia, pero también de reconocimiento y admiración por las grandes películas que lo formaron e influenciaron. Él se da el lujo de pasearse de un lado para el otro en el tiempo y traer a la pantalla escenas y películas de la década de los cincuenta y otras eras, para rendirles un homenaje a artistas e historias, que hoy por hoy, solo pocos recordamos.

Esa técnica me parece un hit total: es como saltar de una dimensión a otra, como si todas estuvieran sucediendo en el presente y eso solo los grandes genios lo pueden plasmar en imágenes, como lo hace Tarentino.

Admiro profundamente la manera como sus personajes -mientras construyen su propio carácter y disfrutan de ese mundo fantástico que los hace ver y actuar como héroes-, se ven enfrentados a su propia realidad cuando se hace el corte entre una escena y otra y vuelven a ser seres comunes y corrientes, con sus limitaciones, penas, conflictos, adicciones y tormentos muy humanos, que de alguna manera los acercan al espectador como usted o como yo.

Ponga usted su The End

Lo interesante en este caso, es la manera como Tarentino, en esta oportunidad, hace dos cosas, que a mi parecer son magistrales: de una parte, le crea un alter-ego al protagonista de su historia para que lo vaya acompañando durante su paso por el mundo del cine y luego se atreve a cambiar el final de una de esas historias que trascendió Hollywood por sus características violentas e incomprensibles para el mundo entero.

Esa es la verdadera fantasía del cine: poder contar una historia con tal cantidad de elementos, que le den permiso al espectador de pensar en un final distinto.

¿Y quién no ha soñado con cambiar ciertas cosas del pasado? No solo de nuestra propia historia personal: amores, desamores, decisiones… sino también de la historia y la manera como lo hemos vivido y sufrido como país.

Fotografía, música y argumento, una película para el Óscar

Algunos piensan que las películas de Tarentino son demasiado violentas y exageradas, pero en nuestro país, ese grado de violencia, sangre derramada, absurdo histórico y que supera toda lógica, es pan de cada día.

¡Vaya a verla! Tiene a dos de mis actores favoritos de todos los tiempos: Brad Pitt y  Leonardo Di Caprio, quienes una vez más muestran que siguen vigentes, son excelentes y todavía tienen mucho para ofrecernos a sus admiradores.

Logran crear personajes inolvidables, que convencen desde la primera escena hasta la última. La fotografía es increíble, la música hace que la historia fluya con buen ritmo y todos los actores, hasta los extras, no pasan inadvertidos.

Por: Clara Ospina Reyes

clarospi@yahoo.com

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