dom. Sep 22nd, 2019

Aumento en pobreza llama a revisar políticas del departamento y los municipios

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Según la encuesta nacional de calidad de vida del Dane, los cundinamarqueses calificaron con las notas más baja la seguridad y sus ingresos.

Aunque en el 2018, en materia de índices de pobreza Cundinamarca se mantuvo en un lugar de privilegio entre el país, al ser uno de los cuatro departamentos con indicadores de pobreza monetaria por debajo del 20 por ciento, junto a Risaralda y Bogotá, no escapó al aumento de su incidencia observado en la gran mayoría de departamentos, situación que llevó a que el año pasado en el país la reducción de pobreza se estancara en niveles del 27 por ciento.

De acuerdo con las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), entre el 2017 y el 2018 la pobreza monetaria en Cundinamarca pasó del 14,7 por ciento al 16,4 por ciento, lo que indica que 16 de cada 100 personas de la región tienen ingresos por debajo del mínimo que necesitan para cubrir el costo de su canasta básica nutricional.

En el departamento la línea de pobreza monetaria para el 2018 se ubicó en 246.316 pesos, lo que indica que una familia de cuatro personas se considera en situación de pobreza monetaria si el ingreso total del hogar está por debajo de 985.264 pesos, mientras que a nivel nacional este monto se determinó para los hogares cuyo ingreso esté por debajo de 1’029.032 pesos.

Ese 16,4 por ciento de nivel de pobreza en la región es un llamado, según el director del Dane, Juan Daniel Oviedo, para que las autoridades territoriales y municipales revisen sus políticas, en especial para actuar frente al choque de la migración venezolana, fenómeno que no solo se evidencia en el desempleo, sino en el aumento de población en condición de pobreza.

Según el Dane, si en Cundinamarca el jefe del hogar es un hombre, el nivel de pobreza es de del 15,8 por ciento, mientras que los hogares a cargo de mujeres tienen una situación más complicada, ya que en estos sube al 17,7 por ciento.

Y al mirar los resultados de la pobreza extrema, el indicador también aumentó en el 2018, al ubicarse en 4,3 por ciento, mientras que un año atrás este fue del 3 por ciento, según revelaron las cifras de la entidad.

Pero la percepción de las personas sobre su situación es más baja, ya que según la encuesta de calidad de vida del Dane, que por primera vez en el 2018 tuvo alcance regional, el 24,3 por ciento de los hogares del departamento sí se considera pobre, mientras un 75,7 por ciento opinó no estar en esta condición.

En el campo (centros poblados y zona rural dispersa) la percepción de pobreza es mayor, ya que allí el 32,3 por ciento manifestó ser pobre.

Calidad de vida de la región

En la encuesta de calidad de vida por departamentos, los resultados evidenciaron en general un nivel de aceptación de 8,3 sobre 10 para el total del país, mientras que para el caso de Cundinamarca, en la que el sondeo tuvo un alcance estadístico de 2,08 millones de personas mayores a 15 años, el resultado fue de 8,1 al referirse al nivel de satisfacción con la vida en general.

Sin embargo, al entrar al revisar aspectos clave como la salud, la seguridad, el trabajo y su nivel de ingreso, la percepción de los cundinamarqueses baja, ya que las notas para estos aspectos fueron de 7,8, 7,3, 7,3 y 6,9, respectivamente.

Y al observar en detalle la calificación, solo el 21,1 por ciento de los encuestados dijeron que estaban totalmente satisfechos con su vida, mientras otro 68 por ciento asignó calificaciones entre 7 y 9, siendo 8 la mayor calificación con un 36,8 por ciento.

Y, definitivamente, en las cabeceras municipales el aspecto peor calificado es el de seguridad, que tuvo un puntaje de 6,9 sobre 10, en tanto que en los centros poblados y en las zonas rurales lo que peor califican los habitantes del departamento es su nivel de ingreso, al que le dieron una calificación de 6,8.

Otra de las situaciones que, quienes realizan las acciones de política pública departamental y municipal, deben revisar (al igual que pasa en todo el país) es la satisfacción de las personas con sus condiciones de salud, pues apenas el 17 por ciento de la población departamental está totalmente satisfecha y las calificó con un 10, mientras que otro 18 por ciento las rajó, al calificarlas entre 0 y 6, en tanto que un 64,7 por ciento dio valoraciones entre 7 y 9.

No obstante, la percepción de las personas sobre su salud es mayor que sobre su ingreso, pues según la encuesta del Dane, en Cundinamarca solo 13 por ciento de las personas están totalmente satisfechas con lo que ganan cada mes, otro 63,1 por ciento calificó este aspecto con valores en 7 y 9, mientras que un 23,8 por ciento calificaron este aspecto con valores entre 0 y 6.

Espacio público y animales, los problemas más comunes

La encuesta de calidad de vida del Dane también indagó cuáles fueron los problemas que en el último año (del 2017 al 2018) más se presentaron en el sector donde está ubicada la vivienda de los habitantes.

A nivel general, los resultados mostraron que en Cundinamarca la invasión del espacio público en calles o andenes, así como la presencia de animales que causan molestias, fueron las situaciones de mayor incidencia.

En efecto, el 54 por ciento de los hogares consultados manifestaron inconvenientes originados o relacionados con animales. Este porcentaje se compone del 35 por ciento de personas que señalaron que esto se dio algunas veces, otro 13,2 por ciento manifestó haberlo experimentado muchas veces y un 5,9 por ciento que dijeron tener siempre inconvenientes relacionados con animales.

Es decir, que solo el 46 por ciento (4,6 de cada de 10 consultados), sostuvieron que nunca experimentaron problemas de este tipo.

Igualmente, solo un 59,2 por ciento señaló nunca haber tenido problemas por la invasión del espacio púbico en calles y andenes, en tanto que del 40,8 por ciento restante afirmó sí haber tenido problemas en este sentido; el 16,4 por ciento señaló haberlos tenido muchas veces o siempre, y otro 24,3 por ciento aseguró haberlos vivido algunas veces.

Y los factores que menores problemas originaron fueron los ruidos molestos provenientes de carros, aviones y maquinaria (el 63,2 por ciento opinó nunca haberlos tenido), al igual que los inconvenientes por malos olores procedentes del exterior de la vivienda, por basuras en las calles y por la contaminación de cuerpos de agua. Allí, los porcentajes en los que nunca se presentaron casos fueron de 62,3 por ciento, 62,2 por ciento y 78 por ciento, respectivamente.

Por Ingrith Rodríguez Peña   economicas@gmail.com

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