mié. Dic 11th, 2019

El profesor que quiere gobernar a Cundinamarca

Share this...
Share on Google+
Google+
0Tweet about this on Twitter
Twitter

Los profesores de las mejores universidades se están tomando la política colombiana. El fenómeno lo inició hace ya más de dos décadas Antanas Mockus, profesor y exrector de la Universidad Nacional, legendario ya por una mostrada de nalgas que lo convirtió en una figura popular.

Después le han seguido otros, entre los que se destaca Sergio Fajardo y Claudia López, ambos académicos reconocidos en disciplinas diferentes pero con intereses políticos relativamente comunes.

Ahora, la gobernanza regional de Cundinamarca recibe a un profesor de la Universidad de los Andes, hasta hace cinco meses con cero reconocimiento y participación en política. Aupado en las espaldas del caudillo Álvaro Uribe Vélez, el profesor Wilson Flórez promete convertirse en un milagro electoral similar al “fenómeno Duque” que no sabemos bien si los convierte en aliados o en cautivos del autoritario paladín del Centro Democrático.

___________________________________________________________

Wilson Antonio Flórez Vanegas, hasta hace cinco meses era un absoluto desconocido en el estamento político de Cundinamarca. Jamás había militado en un partido político (de derecha, centro o de izquierda), jamás había conocido a ningún político, incluido el expresidente Álvaro Uribe Vélez, su actual mentor; ni siquiera era lector o vidente de noticias políticas nacionales o internacionales.

____________________________________________________________________________

En sus propias palabras: “nunca había aspirado a un cargo de elección. Lo más cercano que había hecho es hacer consultorías como profesor de la universidad de Los Andes a la Fiscalía General de la Nación, al Ministerio de Educación Nacional, a las grandes, medianas y pequeñas empresas del país.”

De modo que me senté durante 50 minutos con el profesor Flórez, título que prefiere -y su mentor utiliza para referirse a él- al de “doctor” que cualquier bachiller adquiere por el solo hecho de llegar al Senado o ser nombrado en un cargo político o de la administración pública.

Una increíble historia de vida

Durante 25 minutos de nuestra extensa entrevista, Wilson Flórez -sin ningún otro nombre ni apellido, como lo están conociendo las provincias cundinamarquesas-, me habló con emoción y entusiasmo de su increíble historia de vida.

Hijo de una empleada doméstica que quedó viuda muy joven con cinco hijos, el destino del pequeño Wilson parecía ser engordar los círculos de pobreza de la población de La Mesa y terminar sus días como peón de hacienda, obrero de la construcción o, a lo sumo, panadero en algunas de las panaderías del pueblo.

Esa fue la suerte de sus cuatro hermanos, que solo pudieron estudiar hasta sexto año, si su madre, con los ojos inundados de lágrimas y una rabia contenida en el corazón, no le hubiera arrancado la promesa de que, contra todo infortunio, él se dedicara a estudiar y ser el mejor estudiante de su escuela, colegio o la muy improbable universidad.

Pero como la realidad de su entorno era inevitable, el sufrimiento laboral de su madre invivible y la imposibilidad escolar de sus hermanos evidente, Wilson tomó la drástica decisión a los trece años de dejar el ambiente familiar e internarse -como si de un niño totalmente huérfano se tratara- en la Fundación Formemos.

Wilson tomó la drástica decisión a los trece años de dejar el ambiente familiar e internarse -como si de un niño totalmente huérfano se tratara- en la Fundación Formemos.

Un niño Formemos

“Kilómetro 32 vía Bogotá – La Mesa -nos dice con un brillo de emoción y orgullo en los ojos, el profesor Flórez-. Yo soy un niño Formemos. Allá me enseñaron a cultivar la tierra, me enseñaron valores, monté una panadería. Muchos de mis compañeritos a los que yo les enseñé, viven del arte de la panadería.

“Nosotros vivíamos en Tena y estudiábamos en el Colegio Departamental de La Mesa. Ahí le cumplí la promesa a mi madre; siempre fui el estudiante con la calificación más alta, me fue muy bien en las pruebas del Estado, me dieron la distinción Andrés Bello. En eso, yo quería seguir estudiando, pero no tenía cómo. Yo quería ir a una universidad, pero no veía la oportunidad, porque no tenía los recursos, básicamente.”

Flórez es un hombre confesamente piadoso que invoca permanentemente la protección de Dios. Y el protector parece no haberle fallado hasta ahora. Cuando los dados parecían estar nuevamente echados, la suerte, con la ayuda divina, volvió a tocar en su puerta y la necesaria beca de la universidad de Los Andes apareció.

Como dicen por ahí, la suerte no es solo que aparezca sino que se sepa aprovechar. Wilson no se volvió a despegar de su alma mater. Allí estudió, allí trabajó, allí encontró el doctorado en Estados Unidos, que lo convirtió en profesor y, de alguna manera, allí encontró la vocación que lo tiene en este proceloso camino de la candidatura a la Gobernación de Cundinamarca.

Un mundo cochino y corrupto

Pero todo en este maduro hombre de 42 años parece extraño y excepcional. Seguramente, aquí ustedes se deben estar haciendo la misma pregunta que yo me hacía cuando lo estaba escuchando por primera vez. ¿Cómo este tipo, sin ninguna experiencia ni curiosidad política académica, terminó metido en esto?

“Espero que usted sea recordado como aquel que quiso y lo intentó”, le dijo el decano de Ingeniería de su universidad, cuando empezaba a notar en su par sus propósitos sociales. “Yo me quedé con eso en la cabeza… ‘aquel que quiso y lo intentó’…”.

En una de esas trasnochadas de desvelo mental prendió el televisor y apareció un comercial que invitaba a que “cualquier colombiano que quiera trabajar por su país por su departamento, envíenos la hoja de vida”. Era una propaganda del Centro Democrático. “Y entonces despierto a mi esposa y le digo: ‘amor, ¿me das permiso para ser gobernador de Cundinamarca?’. Ella cariñosamente me responde: ‘Cómo así, ¿te enloqueciste? Para qué te vas a meter en eso, un mundo cochino, corrupto, los politiqueros’. Yo le digo: amor, déjame, yo le envío la hoja de vida, qué probabilidad hay que me llamen a mí, nunca he militado en ningún partido, nunca he hecho política, nunca he estado allá”.

Como no podía ser de otra manera: adelante el caudillo; un paso atrás, el profesor reconvertido en alumno, humilde, devoto y agradecido.

La unción del caudillo

Y el milagro, contra todas las probabilidades matemáticas, se dio. Se presentaron 33 hojas de vida, entrevistaron a trece y escogieron a dos. José Miguel Santamaría Uribe, hijo de un  exministro y exgobernador de Cundinamarca y Wilson Flórez.

Después vino la unción del caudillo, quien hizo la entrevista final. Posteriormente, hubo una encuesta entre los militantes del Centro Democrático en Cundinamarca donde Flórez le ganó con el 57 por ciento de los encuestados a Santamaría, quien obtuvo el 43 por ciento restante.

De ahí en adelante Uribe Vélez se ha echado la candidatura de Flórez a la espalda. No hay municipio que no haya sido visitado sin la participación del expresidente Uribe, pero el respaldo y la actividad política del caudillo, más que incomodarlo, le complace al candidato Flórez, quien podrá ser un ingenuo político pero, en ningún caso, un estúpido que no reconozca ni quiera repetir el “fenómeno Duque”, un honorable desconocido, felizmente sentado en el solio de Bolívar.

De ahí en adelante Uribe Vélez se ha echado la candidatura de Flórez a la espalda. No hay municipio que no haya sido visitado sin la participación del expresidente Uribe

Su esposa es la ideóloga del programa

-¿Quién le hizo el programa de gobierno?

WF: “Se me acercaron 17 grandes empresas a asesorarme sobre cómo ganar una campaña electoral y ese mismo servicio se lo ofrecían al otro, o a los otros, de modo que me dije, aquí no está el asunto.

“Cero contratos grandes con multinacionales, que son en realidad mercaderes de la democracia; y el plan de gobierno lo construimos recorriendo Cundinamarca, haciendo una matriz de necesidades por territorio y vimos cuáles eran los grandes problemas que eran comunes en todos los municipios. Con una persona de toda mi absoluta confianza, mi esposa; se dedicó cien por ciento a producir un programa de gobierno con mucho sentido común.

“Una de nuestras grandes metas es acabar la corrupción en Cundinamarca, pero yo no soy ingenuo. Yo creo que en cuatro años no vamos a lograr acabar toda la corrupción, pero sí habremos avanzado muchísimo en ese camino.

No vengo a hacer más de lo mismo

-¿La política es un medio para enriquecerse, más que en el narcotráfico?

WF: “Esa es una versión con la que yo no estoy de acuerdo. Yo sé que es una realidad que tienen algunos políticos, pero yo no vengo a hacer más de lo mismo. Yo no dejé mi vida, mi universidad, todo lo que he construido con mucho esfuerzo para venir a hacer lo mismo que han hecho los politiqueros, que han hecho los corruptos. Yo vengo acá a hacer una gran transformación y por eso en esa gran transformación, ser Gobernador es solo un paso y un paso que estamos trabajando durísimo.”

-¿Usted estaría dispuesto a presentar su declaración de renta y en cuatro años volver a presentarla?

WF: “Claro. Yo creo que la única forma de enseñarle a alguien es con el ejemplo. Si yo hablo de transparencia, el gobernador tiene que ser transparente y las contrataciones tienen que ser transparentes.”

“Yo no dejé mi vida, mi universidad, todo lo que he construido con mucho esfuerzo para venir a hacer lo mismo que han hecho los politiqueros, que han hecho los corruptos.”

-Para hacer política se requiere mucha plata, por encima de los topes que plantea el CNE y que absolutamente ningún candidato cumple. Y ese dinero, obviamente, no sale del candidato, porque así lo tenga, no lo pone y la mayoría de las veces no lo tiene. De tal manera que ese dinero sale de muchas empresas, sale de personas, con los cuales el candidato queda comprometido, porque quienes aportan el dinero para las campañas no lo hacen porque tienen un gran corazón y un compromiso ineludible con la democracia, sino porque buscan algo a cambio

WF: “Estoy de acuerdo con su afirmación, pero solo le cambiaría la primera frase. Usted dijo: ‘para hacer política se requiere…’ y el resto estoy totalmente de acuerdo, pero yo le cambiaría ‘para hacer politiquería se requiere…’ todo lo que usted dijo y es una maquinaria y son unos compromisos que después simplemente no le dejan hacer la labor que se propone.

“Le voy a decir cómo lo estamos haciendo nosotros y le estoy siendo totalmente franco. Casi que la totalidad de esta campaña yo la he financiado con recursos propios, y no soy un multimillonario, pero eso me está permitiendo dos cosas: uno, no gastar todo lo que dicen que uno se tiene que gastar. Porque en mi cabeza no me cabe que yo tenga que darle un tamal a alguien para convencerlo.”

Si ganara, ¿gana el candidato o el caudillo?

-¿Y el partido está de acuerdo con eso?

WF: “Claro.”

-¿Lo apoya en eso?

WF: “Si.”

-¿Le pone plata?

WF: “No.” (risa -algo sarcástica- del periodista). “No, hasta ahora; yo me imagino que más adelante me va a apoyar, pero todo lo que hemos construido, todo lo que hemos hecho, los resultados en las encuestas lo hemos hecho con una gran maquinaria que es el corazón de los cundinamarqueses. Si yo me comparo con las candidaturas tradicionales que gastan no solamente los topes, sino que se gastan 10 veces más de los topes, nuestra campaña es una campaña totalmente austera, sin compromisos.

 “Yo estoy hablando de hacer una gran transformación en Cundinamarca y no puedo hacer esa transformación si ahorita estoy regalando secretarías, si las estoy vendiendo, si estoy recibiendo plata de donde no debo recibirla.

-Si usted gana estas elecciones ¿quién gana: Wilson Flórez o Álvaro Uribe?

WF: “Obviamente va a ganar Cundinamarca.” (Esta vez compartimos carcajada candidato y periodista).

Por: Olinto Uribe G. 

oluribe@gmail.com

2 thoughts on “El profesor que quiere gobernar a Cundinamarca

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *