jue. Nov 21st, 2019

El ridiculazo de Merlano

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A la corrupción no le duele una muela. Los corruptos se ríen de la justicia y de nosotros.

“Otro ridículo. Es que a Duque no le sale nada”, dijo un amigo al comentar el caso de Aida Merlano, condenada a 15 años de prisión por corrupción electoral, quien alzó desde el tercer piso de un consultorio odontológico ubicado en el norte de Bogotá, a donde acudió a cita médica dizque para practicarse diseño de sonrisa.

Lo de “otro ridículo” era por las “fotos de contexto” que llevó el presidente Duque ante la ONU para probar que el dictador Nicolás Maduro, quien ahora luce una sonrisa de desdeño, protege a los terroristas del ElN –lo cual es cierto–, pero cuatro de esas fotos resultaron tomadas en Colombia. En semejante escenario, para tal denuncia ante el mundo, en la mayor apuesta de política internacional de Duque, esta fue una caída como la de Merlano. Son dos osos, no panda… el cúnico, sino polares y peludos.

Explotan en el gobierno de Duque, pero, siendo justos, él no es el primer culpable. Es su entorno institucional, que está fallando y él tiene que ajustar. Pero esto demuestra lo difícil que es gobernar este país. ¿Cómo habría sido la sonrisa de muchos si le hubiese pasado esto a Santos

En el caso de ‘Huida’ Merlano, la mamadera de gallo ha sido general. Lo primero es que produce risa que una prisionera salga a mejorarse la sonrisa. No se justificaba, así fuera a cantar en ‘Yo me llamo’ de la Fiscalía. Allí no iría a rapear, sino a sapear. Y tenía erizados, no de emoción, como Amparo Grisales, sino del susto, a varios políticos costeños.

Aquí, todo es de ridículo. Comenzando porque Merlano haya tenido apenas dos mujeres escoltas del Inpec y se volara por una cuerda, como si le tuviera pánico a la fresa del odontólogo. Pero antes del salto fue despedida en el consultorio, al parecer, por sus familiares con besos, bendiciones, ‘que tengas un aterrizaje tranquilo, no olvides el equipaje de mano, me llamas cuando estés en el hotel, mua mua’… Abajo la esperaba un motociclista disfrazado de Rappi. Antes no hubo limusina. Y ‘hasta la vista, babies’, aunque cayó mal. Sobre todo en el Gobierno.

Mucho chiste, mucho meme en las redes sociales. El mío es que ‘el de Huida Merlano fue un ridiculazo nacional’. Hasta pusieron al expresidente Uribe de parrillero en una moto con: ‘La próxima fuga’. “Ya que están tan graciosos, me deberían haber puesto de a caballo”, dijo él. Bravo por el buen humor. Siga así, senador Uribe.

Pero estos hechos son de vergüenza y demuestran no solo que el Inpec, que vive mueco, necesita ser cambiado. Cómo es que no hay consultorios dignos en las cárceles; cómo los presos no salen con un chip localizador en el tobillo. Pero, además, es a la corrupción a la que no le duele una muela. Los corruptos se ríen de la justicia y de nosotros.

No basta con que rueden unas cabezas. Tiene que rodar todo el Inpec. Y debe haber reformas de la justicia y del sistema electoral, Presidente.

Más de 80 alcaldes que terminan su mandato este año están investigados por corrupción. Varios ya tienen medidas de aseguramiento. En igual situación están 102 concejales y nueve gobernadores. Esto quiere decir que habrá casi 200 diseños de sonrisa.

Y también, que la política es una compraventa de votos y conciencias, que son los dientes de leche la corrupción, pues muchas campañas que cuestan millones recuperan la plata en las administraciones. Y las pagamos todos. Según la Misión de Observación Electoral (MOE), entre 1991 y 2017, han sido condenados por corruptos 679 funcionarios de elección popular.

¿No será que tenemos una justicia ciega, coja y mueca? Pero ya vienen nuevas elecciones. ¿Cuántas Merlanos hay por ahí? Voten bien. No por los que se botan.

 

Por Luis Noé Ochoa   luioch@eltiempo.com

 

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