mié. Ago 12th, 2020

Por segunda vez, la Corte Suprema reitera que la senadora Soledad Tamayo debe dejar la curul de Aída Merlano

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La senadora conservadora, oriunda de Boyacá, pero elegida -mayoritariamente- por su potencial electoral en Cundinamarca, se posesionó de manera atípica el 29 de mayo de 2019 en la curul de Aída Merlano (que nunca ocupó por haber sido capturada después de las elecciones por compra de votos).

Bogotá. Julio de 2020. La Corte Suprema de Justicia ha ordenado por segunda vez que se debe declarar la silla vacía al partido político al que pertenecía Merlano. Así, reitera que la congresista Soledad Tamayo debe dejar el cargo o la curul que le pertenecía a la excongresista conservadora, después de que ella la ganara valiéndose de la compra de votos.

Desde mayo de este año la Corte había dicho que Soledad Tamayo (hermana del diputado de Cundinamarca Rafael Tamayo y fórmula del representante a la Cámara por este departamento, Buenaventura León) tenía que dejar esa curul, al ratificar en segunda instancia la condena contra Aída Merlano por los delitos de corrupción al sufragante, concierto para delinquir o tenencia ilegal de armas de fuego de defensa personal.

Nuevamente, en un auto del 17 de junio, en respuesta a una petición de Tamayo para aclarar o modificar la sentencia, la Corte señaló que el cargo que ocupaba Merlano antes de ser capturada es “un cargo constitucionalmente irremplazable”, razón por la que se debía aplicar la silla vacía. Sin embargo, la senadora Tamayo sigue ocupando la curul.

Según explica la Corte, la sanción se debe aplicar al partido político, pues este no se puede beneficiar de unos votos que se obtuvieron ilegalmente y con corrupción. “Es absolutamente independiente de las causas que dan lugar a suplir las vacancias absolutas de los congresistas, entre ellas la que se genera por la pérdida de investidura por no tomar posesión del cargo”.

“Aída Merlano Rebolledo fue elegida senadora y reconocida como tal por el Consejo Nacional Electoral. Para alcanzar esa dignidad cometió los delitos por los cuales fue acusada, entre ellos conductas de corrupción al elector que atentan contra los mecanismos de participación democrática. Eso explica la relación de imputación que surge entre la conducta y la dignidad para la cual fue elegida y en la que por ninguna razón puede ser reemplazada”, subraya la Corte.

Sin embargo, en vista de que Tamayo aún no deja la curul, la Corte volvió a enviar al presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, Arturo Char, una carta en la que le reitera sus decisiones para que sean acatadas.

¿Qué alega Soledad Tamayo?

Para la senadora, su nombramiento tiene “presunción de legalidad” y por lo tanto solo podría ser revisado por la jurisdicción contenciosa, es decir, por el Consejo de Estado, corte en la que actualmente se tramitan acciones sobre el cargo que ella ocupa.

Pero en el auto en el que la Corte Suprema de Justicia le responde, asegura que lo que la senadora le está pidiendo es que haga “caso omiso de lo dispuesto en la Constitución para enfrentar este tipo de actos bochornosos”. La ponencia del magistrado Luis Antonio Hernández Barbosa dice que lo que definió en el fallo de Aída Merlano sobre su curul es “inmodificable”.

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