septiembre 25, 2020

Así se desenredó el proyecto del Tercer Carril Bogotá-Girardot

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Tras los efectos de una investigación de la Superindustria, la ANI y el concesionario Vía 40 Express acordaron un mecanismo para reactivar obras en siete unidades funcionales, de ocho que tiene el proyecto. Estudiarán la viabilidad de nuevo túnel en el Sumapaz.

La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y el concesionario Vía 40 Express, llegaron en los últimos días a un acuerdo para destrabar las obras en siete de ocho unidades funcionales del proyecto vial Tercer Carril Bogotá-Girardot, que completan casi dos años de estar detenidas en este tramo, clave para el turismo de la región y para el comercio exterior del país, al ser la vía de conexión para las mercancías que van y vienen hacia y desde Buenaventura.

A la fórmula de arregló se pudo llegar solo después de que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) archivó en junio pasado la investigación por presunta colusión en la licitación del proyecto, cuya concesión es controlada en un 50 por ciento por la firma francesa Vinci, mientras que la otra mitad la tienen por partes iguales las empresas Conconcreto e Industrial Conconcreto, con 25 por ciento cada una, según la ficha del proyecto en la ANI.

Y es que esta iniciativa vial de cuarta generación, pese a haber certificado el cierre financiero (conseguir los recursos de los financiadores) y haber suscrito acta de inicio de obras en 2018, vio afectados los desembolsos y el cumplimiento de compromisos, según el concesionario, por la investigación del organismo de control, que tomó más de dos años.

Esto hizo que las obras en siete tramos de ocho se frenaran, al punto que el avance total va en 2,8 por ciento, correspondiente a la unidad funcional 8, entre el viaducto del embalse del Muña y el puente peatonal La Despensa, en Soacha, segmento que se entregó en julio de 2019 y que tuvo una inversión estimada de 108.000 millones de pesos e incluyeron la rehabilitación de 11 kilómetros de vía en ambos sentidos y la ampliación de unos dos kilómetros de tercer carril en ambos sentidos, entre otros.

Pero una vez la SIC archivó el proceso, la ANI y el concesionario, que previamente habían acordado que cuando la decisión estuviera en firme se otorgaría un 20 por ciento del período de cura en las unidades funcionales 1 a 7 y que en caso de que el Gobierno adoptara la política de compra de plazo se estudiaría su viabilidad, determinaron mecanismos contractuales para que el concesionario reconozca a la ANI la compensación por la extensión del periodo constructivo.

Los ajustes y compromisos

De esta forma, el otrosí número 3 del contrato de concesión, firmado el 6 de agosto, habilita un plazo adicional para que el concesionario concluya las obras, bajo el compromiso de que le reconozca a un valor inicial de hasta 127.000 millones de pesos a la ANI, el cual podrá reducirse en caso de lograr una terminación anticipada de las obras.

El presidente de la ANI, Manuel Gutiérrez, explicó que la figura adoptada permite a la concesión ‘comprar tiempo’, asumiendo de sus ingresos esperados este valor, a favor de la ANI, que durante todo el proceso señaló de forma tajante que la investigación de la SIC no era excusa para no cumplir los compromisos pactados en los tiempos de ejecución de obras.

Ahora, según el acuerdo entre las partes, en los siguientes cuatro meses, mientras se movilizan el personal y el equipo para el inicio de las obras, se realizarán optimizaciones prediales, ambientales y de diseño en las unidad funcional 1, que comprende los sectores entre San Rafael y El Paso; la unidad 3, que va del acceso al túnel de Sumapaz a la intersección Jaibaná; la unidad 4, en la variante de Fusagasugá; la unidad 5, entre Cucharal y Puente río Blanco; la unidad 6, entre los municipios de Silvania y Granada, y la unidad funcional 7, que va desde el acceso a Granada hasta el Muña.

Sobre la unidad funcional 2, que inicia en el acceso al túnel de Sumapaz, las partes acordaron revisar de forma conjunta la viabilidad de la inclusión de un túnel paralelo (bitubo) al túnel Guillermo León Valencia, ya existente, también conocido como el túnel de Sumapaz.

De acuerdo con Gutiérrez, si esta obra nueva se viabiliza y se logra materializar su construcción, en un futuro los planes retorno de los fines de semana, días festivos y fechas de fin año podrían llevar a que haya una operación retorno con seis carriles en un solo sentido.

Con la viabilidad alcanzada por la ANI y el concesionario Vía 40 Express, se retoman las actividades para ejecutar en su totalidad un proyecto que compromete recursos por 5,28 billones de pesos.

El otrosí, que fue suscrito por el vicepresidente Ejecutivo de la ANI, Carlos Alberto García Montes, y por Francois Regis Pierre Marie Le Miere, representante legal del concesionario, señala también que a medida en que se vayan terminando las obras previstas de cada unidad funcional, es decir cuando se firme el acta de terminación, se hará un incremento de tarifas de peaje, con base en una fórmula indexada a la inflación.

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