septiembre 25, 2020

El microtráfico y la extorsión en Cundinamarca no le temen al Coronavirus

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Cuando se cumplen casi seis meses de confinamiento a causa de la pandemia, la delincuencia también se ‘reinventa’. Cumplen las normas de bioseguridad, sí, pero para distribuir sustancias sicoactivas camuflando las dosis en tortas y brownies o vendiendo de forma selectiva. En las cárceles se amenaza y tortura a los reclusos para que los familiares giren recursos para respetarles la vida.

Mientras los cundinamarqueses se cuidan y elevan oraciones para que cese la horrible noche a causa del Covid-19, los grupos delincuenciales no duermen, por el contrario, generan nuevos mecanismos. Y esto queda demostrado con las últimas capturas y golpes que ha dado la Policía del departamento en coordinación con la Fiscalía seccional.

En las últimas horas fue desarticulado el grupo ‘Los Wax Book’, dejando como resultado tres personas capturadas, un vehículo incautado, que contenía en su interior un baúl donde almacenaban la mercancía, una prensa de calor y 516.861 gramos de marihuana.

La investigación determinó que la modalidad usada para la distribución de estupefacientes era puerta a puerta ‘exprés’, a través de tortas, brownies y waxs, comercializando cerca de 2.800 dosis al mes, principalmente, los fines de semana en lugares oscuros y escondidos.

Extorsión en y desde las cárceles

Cinco personas capturadas en la cárcel de Fusagasugá por orden judicial y seis imputaciones más por el delito de extorsión agravada, deja como resultado la ‘Operación Roma’, que permitió la desarticulación de la banda delincuencial ‘Los del Patio’; esto, gracias a labores de investigación y registro del personal de la Dirección Antisecuestro y Extorsión de la Policía de Cundinamarca (Gaula) en coordinación con la Fiscalía General de la Nación.

La modalidad usada por esta organización se ejecutaba mediante intimidaciones y torturas a los internos del centro penitenciario, a quienes les hacían exigencias de carácter extorsivo (cobraban entre $50.000 y $250.000) obligando a que sus familiares hicieran consignaciones a cambio de no atentar en contra de su integridad personal. La extorsión también se hacía a los comerciantes de los municipios de Silvania y Fusagasugá (Chinauta).

Las personas capturadas, integrantes del grupo delincuencial, cuentan con diferentes anotaciones por hurto calificado y agravado, deserción, tráfico de estupefacientes, homicidio y Ley 44/93 (derechos de autor).

Jíbaros exclusivos

Con la desarticulación del grupo ‘Los Chander’ queda al descubierto el mecanismo de venta de alucinógenos con exclusividad en los municipios de Girardot y Flandes, dado que los comercializadores únicamente distribuían a consumidores ‘conocidos’ las dosis. El modus operandi se basaba en realizar las entregas desde sus residencias o mediante domicilio, acordando con los compradores diferentes puntos de encuentro, en especial, zonas comunes como parques y polideportivos.

La acción de la fuerza pública permitió ocho capturas en flagrancia. Los integrantes de la organización delictiva tienen anotaciones por los delitos de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, concierto para delinquir, hurto, violencia intrafamiliar, fabricación tráfico y porte de armas de fuego o municiones, receptación, lesiones y homicidio.

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